Los domingos son los días en los que de pequeña descansaba, no hacia absolutamente nada.
Me levantaba todo lo tarde que podía, salíamos a pasear si hacía buen tiempo y si no jugábamos todos juntos.
Sin embargo ahora son días en los que tengo que hacer aquello que no hice durante toda la semana... se han convertido en el día que más odio, tan cerca del lunes, del frío a las 8 de la mañana y de la rutina.
Él me ayuda a que eso no sea del todo así..."Buenos días preciosa" me acaba de decir.
Preciosa... que poco sabe de belleza, pobre ciego.
Preciosa era ella... yo soy solo aquella con la que te toca conformarte.
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